Si empezar un negocio nunca es tarea fácil, echarlo a andar tras la crisis del coronavirus es un punto y aparte. Tras meses de inactividad, y otros tantos de actividad a medias, lo más probable es que necesitemos algún tipo de financiación a empresas para poder continuar con nuestra actividad, ¡y de esto precisamente vamos a hablarte en Emprenspain!

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Allá por el mes de abril ya te contábamos las ayudas existentes para los autónomos. Estaba claro que las PYMES eran las que más iban a sufrir el duro mazazo del confinamiento. De hecho, se calcula que cerca de 300.000 negocios tendrán que cerrar sus puertas para siempre a pesar de las iniciativas que hayan podido nacer para intentar salvarlos. De ellos, alrededor de 65.000 millones corresponderían al sector de la hostelería.

Las empresas necesitan liquidez, pero hay que saber cómo encontrarla. Por eso,  si sigues manteniendo la ilusión intacta y te niegas a entrar a formar parte de de esos datos tan negros, vamos a explicarte lo que puedes hacer para encontrar financiación para tu empresa. ¡Toma nota!

La necesidad de liquidez en las empresas para la reactivación del mercado

Tan solo unos días antes de la declaración del estado de alarma por parte del Gobierno ya se avisaba de la falta de liquidez en el mercado provocada por el temor a los efectos del coronavirus. Pero poco podíamos imaginar la magnitud de la que se nos avecinaba. Los datos eran más alarmantes incluso que los del inicio de la crisis económica de 2008… y lo peor no había comenzado.

En España se lanzó una ayuda para trabajadores por cuenta propia que iba de los 660 euros a los 1.411 en función de si cumplían una serie de requisitos, tanto económicos como familiares, pero seamos sinceros… ¿cuántas empresas podrían subsistir con dicha cuantía como único ingreso? La falta de liquidez de los empresarios hacía que fuese insostenible si la situación se alargaba en el tiempo, como así ha sido.

Además, al volver a la actividad, la regulación de los distintos protocolos de seguridad en función de las fases hacían que no resultase rentable volver a abrir las puertas. Así las cosas, estaba claro que hacía falta una ayuda extra para reactivar el mercado. Había que encontrar financiación para una empresa, líneas de crédito… y había que hacerlo ya.

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Con esto en mente, el Gobierno decidía lanzar una Línea de Avales para impulsar las inversiones de autónomos y empresas. Hasta 100.000 millones de euros de los que 67.500 irían destinados a ayudar a autónomos y PYMES y 25.000 al resto de empresas. Además, otros 3.000 millones irían destinados al sector turístico, y 500 más a la adquisición y arrendamiento de vehículos comerciales.

Este aval del estado cubre el 80% de los nuevos préstamos de autónomos y PYMES, y el 70% del resto de empresas, y además es gestionado por el ICO, un viejo conocido del empresario que busca financiar una empresa.

¿Qué es el ICO?

El Instituto de Crédito Oficial (ICO) no es otra cosa que un banco público cuya principal misión está en conceder préstamos para financiar operaciones de inversión y liquidez de las empresas. Lo hace a través de Líneas de Mediación o de financiación directa, mediante préstamos, siendo el organismo el que asume los riesgos de la operación.

También actúa como agencia financiera del Estado gestionando los instrumentos de financiación oficial. De ahí que haya sido el encargado de hacerse cargo de dicha Línea de Avales.

El ICO financia, “por indicación expresa del Gobierno”, a los afectados por catástrofes naturales, desastres ecológicos y ‘otros supuestos de interés general’. En esta caso, por suerte, se ha decidido que la pandemia de COVID-19 entra dentro de esos supuestos, lo que ha permitido la llegada de esta inyección de liquidez excepcional.

Requisitos para acceder a la ayuda del ICO

Para optar a la liquidez que ofrece dicha Línea de Avales, es necesario cumplir con tres requisitos:

  • El arrendatario debe haberse visto afectado por una circunstancia que implique una reducción de ingresos.
  • El mes anterior a la solicitud de la ayuda, los ingresos de la unidad familiar al completo deben haber sido inferiores a cinco veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples mensual (IPREM).
  • La renta arrendaticia más los gastos y suministros básicos debe resultar superior o igual al 35% de los ingresos netos que perciba el conjunto de los miembros de la unidad familiar.

¿Dónde encontrar financiación para una empresa en tiempos de coronavirus?

La principal preocupación de un empresario en tiempos de coronavirus es la de poder mantener su actividad y, por tanto, también a su plantilla. La medida excepcional de los ERTEs ha servido para que estos últimos puedan subsistir un tiempo, pero el retraso en los pagos, unido a la sensible reducción que suponen sobre su sueldo habitual, hace que alargar esta situación en el tiempo tampoco resulta factible para ellos, por mucho que no hayan estado consumiendo su paro acumulado.

Además de la ya citada Línea de Avales que gestiona el ICO, hay otras formas de encontrar financiación para autónomos. Principalmente, acudir a un banco en busca de crédito para la empresa, o una que está más de moda aún. Hablamos, como no podía ser de otra manera, de financiación por terceros.

En el mundo del emprendimiento, las rondas de financiación se han convertido en la mejor manera de lanzarse al mercado. Se trata de un proceso en el que el empresario expone su modelo de negocio ante un grupo de inversores que, si quedan convencidos, ceden el capital necesario para que este pueda llevarse a cabo con éxito, al menos sobre el papel.

Eso sí, en esta vida nada sale gratis. Los citados inversores, que habrán arriesgado su capital, pasarán a formar parte desde ese momento del capital de la empresa, o lo que es lo mismo: serán nuestros nuevos socios. Antes de lanzarse, habrá que pensarlo y repensarlo muy bien.

Créditos ICO vs financiación bancaria, ¿por cuál me decanto?


El eterno dilema a la hora de buscar financiación a empresas, ¿voy a mi banco de toda la vida o me quedo con lo que me ofrece el ICO? La verdad es que cada caso es un mundo, por lo que conviene que acudáis a los dos con vuestro plan de negocio para escuchar lo que tienen que ofreceros y optar por el que os aporte la mejor solución.

Para nosotros, la principal diferencia está en la necesidad o no de avales para poder continuar con nuestra actividad laboral. Si las condiciones que nos ofrecen en el banco son tan buenas que no nos importa responder con alguna de nuestras propiedades en caso de que la cosa no salga bien, entonces no habrá ningún problema.

Sin embargo, si preferimos ir algo más sobre seguro, aunque las condiciones no sean las mejores del mundo, lo mejor será quedarse con la liquidez que ofrece el ICO. El banco público, además, está acostumbrado a negociar periodos de carencia, por lo que no tendremos que empezar a devolver la ayuda hasta pasado un tiempo. Sin duda, una grandísima noticia en un tiempo tan incierto como este que nos ha tocado vivir por culpa del coronavirus.

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