Estamos en una época en la que confluyen varios sectores económicos y situaciones empresariales concretas. Dos de ellas que cada vez están más unidas son las relativas al emprendedurismo y el franquiciado.

Hasta tal punto ha llegado la sintonía de estos dos sectores, que muchos analistas se preguntan por qué el emprendedor se siente tan atraído por las franquicias. En realidad no hay un sólo factor determinante en este sentido, sino que podemos encontrar varias razones.

Factores determinantes en una franquicia

Una de ellas es la relativa a la inversión. El franquiciado debe tener suficiente patrimonio propio para acometer una inversión que, no obstante, ha cambiado mucho con respecto a varios años atrás. Abrir una franquicia de librerías, por ejemplo, es sensiblemente mucho más económico que en el siglo XX. Si además el emprendedor tiene un proyecto adaptable a la franquicia, tampoco le faltarán inversores detrás que apoyen su iniciativa.

Por otro lado, los emprendedores son de los trabajadores más activos que existen y la franquicia requiere un esfuerzo diario y una dedicación constante. Al contrario de lo que algunos inversores creen, en el sector de las franquicias no está todo realizado de antemano y sólo requiere una supervisión. De hecho, la formación constante y la inversión de tiempo y recursos es un denominador común para que una franquicia alcance el éxito que se le busca.

Del mismo modo, el carácter emprendedor nunca está conforme. Es un inconformista por naturaleza, lo que al mismo tiempo le da un perfil de realista que pocos empresarios consiguen obtener. El emprendedor no se deja llevar por el éxito y el franquiciado tampoco, por esa razón ambos perfiles suelen coincidir tanto. Lo importante es la constancia, la gestión diaria y establecer un proyecto con una base sólida para garantizar el éxito a largo plazo. Una franquicia como búsqueda de proyecto que se extingue rápidamente pero deja suculentos beneficios no tiene cabida en el mercado actual, sería otra clase de negocio.

Diferencias entre emprendedor y empresario

Por último, el emprendedor se diferencia del empresario en algunos aspectos, que lo acercan más al perfil de franquiciado. Por ejemplo, la iniciativa empresarial de un emprendedor es innegable, pero no tiene la misma ambición que los puros comerciales o los ejecutivos de cuentas, algo que le motiva a trabajar en equipo. Y no hay equipo más grande y estable que una franquicia de reputación internacional, por esa razón muchos emprendedores apuestan por franquicias de éxito para llevar a cabo sus proyectos.

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