El emprendedurismo es un factor profesional cada vez más presente y completamente consolidado en el entorno empresarial. Por esa razón no es raro que muchos analistas quieran identificar su origen y su evolución, con el fin de explicar su nacimiento, así como también para poder identificar hacia dónde se dirige esta corriente.

Uno de los aspectos más llamativos entre las conclusiones recientes acerca del carácter emprendedor es desde dónde surge y aquí vemos los primeros cambios evolutivos, con respecto a épocas anteriores.

La generación del emprendedor por necesidad

Los profesionales que pasaron por una época de estudios en las décadas del siglo XX de los 80 y los 90, recibían principalmente dos orientaciones a nivel profesional. Se les indicaba que los estudios servían para encontrar un trabajo en el que poder estar el máximo tiempo posible o, también, para opositar a un empleo público que garantiza mayor estabilidad.

La realidad, sin embargo, ha sido muy diferente. El primer trabajo no es, como en anteriores generaciones, un empleo que vaya a durar necesariamente para toda la vida. De hecho, la carrera universitaria no garantiza un trabajo y las condiciones del mismo no tienen por qué ser mejores forzosamente.

Unido a una reciente crisis económica, muchos profesionales de esta generación optaron por emprender, como alternativa a unas condiciones de trabajo y salario no adecuadas. El emprendedurismo por necesidad fue inicialmente el más numeroso de entre todos estos profesionales.

Con el tiempo esta necesidad fue cambiando por la noción de oportunidad. Los emprendedores comenzaban a identificar los mejores momentos para desarrollar sus ideas de negocio y lo hacían, no tanto para ganar suficiente como sí para ganar más. Ser emprendedor ha comenzado a presentarse como una oportunidad profesional más, la tercera alternativa.

La enseñanza a ser emprendedor para la generación millennial

Las nuevas generaciones de estudiantes están viendo cómo, desde la propia enseñanza, se está motivando el carácter emprendedor. Esto se debe a que ni las alternativas anteriores son tan optimistas como hace unos años, ni tampoco la de ser emprendedor es tan difícil de ofrecer el éxito profesional.

El objetivo desde la educación actual es modificar la tendencia emprendedora hacia profesionales más jóvenes, también a más mujeres ya que su porcentaje sigue siendo notablemente inferior y, además, hacerlo en base a una mayor diversidad de sectores profesionales. Es decir, que se está presentando el emprendedurismo como una alternativa profesional para prácticamente todos los trabajos actuales, que podrían evolucionar y mejorarse. Para ello, se intenta que desde las nuevas generaciones se planteen el reto de afrontar ser emprendedores, como una alternativa más a la contratación profesional por cuenta ajena o la oposición a empleo público.

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